El mito del capitalismo de libre mercado español

Es común ver que todos los problemas de este país se deben a la voracidad de un sistema capitalista desbocado, incontrolado, por ende, salvaje. Nada más lejos de la realidad, y en esta ocasión no me ando con rodeos, cito esto extraído de la Voz de Almería, de la ciudad donde resido:

Las regulaciones normativas suponen una realidad en la vida de cualquier empresa, desde su creación hasta su disolución, pero abrirse camino a través de ellas se ha convertido, para el presidente de Asempal, José Cano García, en “una lucha a contracorriente para la actividad empresarial en Almería”. Explica que, en 2013, se editaron en el BOE, según los datos recogidos por Asempal, “nada menos que 173.338 páginas, mientras que en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía, BOJA, ascendieron a 54.479. En cuanto al Boletín de la Provincia de Almería, BOP, se editaron 247 números, con 15.777 páginas”.

Como se puede observar todo argumento sobre la supuesta desregulación que, para algunos, se hace una evidencia incontrastable cae por su propio peso en tanto que, en algún nivel, cual sea, observe la hiperproducción legislativa a la que estamos sometidos en todos los sectores de la vida. Esto me recuerda retóricamente a Freud, en su psicopatología de la vida cotidiana, porque esto es una suerte de legislación sobre la vida cotidiana. En otras palabras, todo movimiento es sancionado por una ley, reglamento o lo que fuere correspondiente en un afán de control sin par. Para el caso, cabe definir que el famoso capitalismo de ‘laissez-faire’ o de libre mercado se caracterizada por el libre uso y disposición de la propiedad privada, algo utópico y vedado en la actualidad por miles de papelorios como estos que se publican en el BOE y subsiguientes. Ciertamente, esto es producto del intervencionismo más atroz, despiadado y, sobre todo, salvajemente descontrolado. Un intervencionismo de ‘laissez-faire’ apoyado por la ignorancia de un pueblo que no sabe del poder que emana de tantas y tantas hojas de boletines oficiales.

Sin embargo, pido al lector que no se me malinterprete. No se trata, en esta entrada, encontrar por omisión la justificación última del capitalismo de libre mercado o evocar una añoranza a él, se trata de discernir las causas y a qué podemos imputarlas y, en este sentido, sólo propongo que no se le puede imputar, ni se puede legítimamente hablar, de capitalismo de libre mercado en España. Toda mención a éste no deja de ser una conveniente falacia, muy usada con tal de lograr medrar en el poder, no individual, si no de la organización que controla el cotarro y en donde convergen todas las élites, sean banqueros, políticos, grandes oligopolistas y monopolistas privados: el estado. Amigos, gran parte de esa legislación no forma parte de la concesión de los derechos de los trabajadores ni del hombre y del ciudadano por invocar a la célebre declaración, sino son ciertas regulaciones que convienen a determinadas personas, ciertas regulaciones que coartan el mercado para que no pueda expulsar a los enchufados y, el resto, ya saben.

En tanto en cuanto quién quiere generar algo de riqueza es lapidado poco más o menos entre impuestos y legislaciones ilegibles en una vida entera -que dan de comer a muchos juristas-, y encima es tratado como alguien por lo menos sospechoso, se asume que los tentáculos del poder son la salvaguarda no sé si de la patria pero por lo menos del bien general, concepto dudoso por quienes lo usan con tan grácil palabra y enrevesada labia. Así, esta anécdota puesto que tan sólo la ha suscitado un arranque de indignación al leer un pequeño artículo, me sirve de excusa para poner de manifiesto algo que, de otra forma, sería complejo de explicar y que comprende todo este camino de rosas espinosas muy atractivas pero que están terminando por pincharnos: la realidad no es la que es, si no la que dicte la ideología de turno. Yo, con eso, no puedo ser más hostil y así lo demuestro.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Economía, Opinión. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s