Maldad

Azorados por su mendaz perspicacia, se constata como en este mundo plural, variado, y en todos los sentidos, hay cabida para todo tipo de personas, y hasta las cuales tal denominación es sumamente cuestionable. Me refiero a las criaturas oscuras, aunque lúcidas a pleno día, que conversan como quién recita un soneto o quién actúa en una obra de teatro. Todo es un plena fachada y su diálogo tiene serios tintes monologantes cuando ves como tus palabras frisan la tez más áspera conocida, de la dureza de la piel de un rinoceronte o, como en las películas, la de algún ser, marciano, extraño, de esos que siempre tienen más fuerza que los humanos. Esa capacidad concita en ellos todos los componentes necesarios para ser despiadados y, al mismo tiempo, magia, pasar desapercibidos como ejemplares ciudadanos.

Su complejidad interna no supera a la de un niño chico, con más conocimientos, sí, pero de invisible simplicidad. Sólo envueltos en la cáscara de hombres o mujeres adultas, con vidas aparentemente normales, aunque con sus peculiares chanzas. Se ríen del peligro, enfrían los ambientes, se muestran como confiables, leales y hasta divertidos, sobre todo esto último, y revierten a escondidas en el peor de los enemigos cuando, cuando das la mano, te cogen el brazo. Es la suerte de parodia que sucede día sí, día también. Espera sentado que sientan la mínima compasión, o mejor, siquiera la mínima empatía, o que obedezcan a situaciones donde su interés no esté muy claro. El egoísmo tiene poseedor claro, también responde el miedo tan humano, de los humanos normales, claro, a todo indicio de mente autorreferente, egocéntrica, amoral…

Controlan en todo instante la situación. Sus muestran de miedo son nulas, y su frialdad pasa por valentía en ocasiones, a propósito, de su eterna consciencia de la situación, por dura que esta sea. Cometen de espaldas todo acto indeseable pero enseñan la máscara de los buenos, no de ‘los otros’. Su identidad es tan enigmática que, incluso, ellos mismos se la desconocen, o es tan mudable como imprevisible. Sus únicas expresiones son las de la ecuanimidad o las chispas de la rabia, bien ocultas siempre como puede sutilmente deducir el lector. Esta es la historia de aquellos que son incapaces para el arrepentimiento, para pedir disculpas ¡porque ellos no se ven culpables de nada! ¿Qué demonios es eso? Todo es correcto siempre y cuando se rentabilice en el presente o en el futuro cercano, que, por cierto, tienen demasiado aprecio por el presente y el hedonismo tan patente del placer por el placer. Su cerebro de lagarto impide planificar, e incluso merma la constancia en tanto la recompensa aguarde tan sólo unos pasos o unos segundos. Todo plan puede ser realmente diferido, traspasado, excusado, eludido, cuando el monto de la recompensa se cierne en el momento mostrando una cruz sobre el plan previsto, aunque involucre terceras personas, y hasta de las de supuesta confianza.

Su mirada es impersonal, aemocional, inexpresiva, sólida sin embargo, constante, intimidante pero trepidante. Un mix seductor, convincente, que rezuma seguridad en sí mismo, y transmite una calma siniestra percibida como jarro de agua fría sobre toda resistencia a sus técnicas. Saben como nadie sacar lo bueno de los demás, usarlo, descartarlo y acabar con todas las esperanzas vertiendo las culpas y responsabilidades sobre inocentes y desapercibidos viandantes de esta vida. Por eso, jamás se les verá compungidos, tristes, depresivos, de bajón, ni de cualquiera de todos los colores que nosotros tildamos nuestro ambiente interno cuando las cosas no marchan bien.

Ese combo final es el que los convierte en el enemigo de los enemigos. Son imitados confusamente en el cine, pero no son tan nítidamente malvados, ni tan escasos como aparentan. Están entre nosotros, abundan con frecuencia donde menos los esperas, y sus garras pueden estar tergiversando la opinión del más fiel de los amigos, o de los compañeros, familiar o pareja. Cruda realidad, trágica es su existencia.

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Una respuesta a Maldad

  1. Eva dijo:

    ¿”No son tan malvados como aparentan”?
    ¿Clasificado como “Relato fantástico”?
    ¿Seguro?

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