Piano de zumbidos

Vestido con alevosía,
nocturnidad y maldad.
La puerta asía,
tímido oteo en su interior
mil miedos rechazaría
pero así son los juegos.

El primer intento de escapar
cuando el mundo pequeño,
se posible de atrapar.
Maquinando obras en sueños,
la realidad no los deja adelantar.
A esperar un poco más.

Sonidos extraños y ruines,
dejan de lado la estética,
cometen un paso en falso.
Todo cristaliza estática,
silenciosamente nublado
un nuevo amanecer en Ática.

Un gran héroe musical,
emerge de su escondite
traspone tecla a tecla la melodía.
Como una flor que se levanta,
huyendo de su marchite
mezcla el piano con un zumbido.

Me levanto con ojeras cansado,
hago efemérides de la pesadilla.
Tiempo ha de ser esperado
para que regrese un rato Inspiración
y redima toda lo demorado
para un nuevo instante de calma.

Tras la puerta,
duende malvado,
una oscuridad abierta
llama a la curiosidad
en un momento de alerta
despierta el apetito para crear.

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